El Informativo Nacional Nocturno está en antena y eres el cerebro de la operación. Censura tacos, enfoca bien a los famosos y engancha a la audiencia en este juego de humor negro y caos televisivo.
Las elecciones han terminado, un nuevo partido al borde del totalitarismo acaba de hacerse con el poder, y el montador del National Nightly News acaba de abandonar su puesto. ¿El resultado? Tú, el conserje, te ves de repente catapultado a los mandos de la sala de control de una emisión nacional en directo. Bienvenido a Not For Broadcast, el juego que te da el poder absoluto de moldear la verdad.
Desarrollado por NotGames y publicado por tinyBuild, Not For Broadcast es una trepidante película interactiva que mezcla sátira política mordaz, gameplay de producción televisiva en tiempo real y decisiones narrativas con consecuencias devastadoras. Cada noche gestionas cámaras, cortas en el momento preciso, pitas palabrotas a tiempo y decides qué anuncios emitir. Sobre todo, decides qué versión de los hechos verá el país. ¿Apoyarás a este nuevo gobierno mientras se desliza hacia la distopía? ¿O le pondrás palos en las ruedas desde tu sala de control?
Nos encantó: La mecánica de control de emisión, tan estresante como adictiva. Gestionar cuatro flujos de cámara simultáneos en tiempo real, anticipar los exabruptos de los invitados, cortar el contenido inapropiado antes de que salga al aire y pitar insultos con precisión milimétrica: el gameplay está brillantemente calibrado para crear una tensión constante en cada sesión. Ningún otro juego recrea tan fielmente la presión de una emisión televisiva en directo.
Nos gustó: La narración en FMV (Full Motion Video), de una calidad cinematográfica genuina. Los actores son excelentes, los guiones bien escritos y el tono —satírico, a veces absurdo, a menudo inquietante— recuerda a los mejores dramas políticos británicos. Los dilemas morales que el juego te impone progresivamente (¿deberías censurar esta declaración incómoda para el gobierno? ¿emitir el anuncio de un partido rival?) dan a la experiencia una dimensión ética real.
Nuestro favorito: El impacto real de tus decisiones en la vida de tu familia y en la sociedad ficticia del juego. Not For Broadcast no se conforma con convertirte en un engranaje de la máquina de edición: tus decisiones editoriales repercuten en la trayectoria política del país, en tus compañeros, en tus seres queridos. Ningún juego nos ha hecho reflexionar tanto sobre la responsabilidad de los medios de comunicación.
Nuestro consejo: Mantén siempre un ojo en el medidor de moral de tu familia en la parte inferior de la pantalla y en el contador de popularidad del gobierno. Son tus dos barómetros principales. No intentes ser perfecto desde el principio: las palabrotas sin pitar y los malos cortes de cámara cuestan puntos, pero son tus decisiones editoriales a largo plazo las que moldean el final del juego. Juega de acuerdo con tus valores, no solo por la puntuación.
¿A quién va dirigido este juego?
Not For Broadcast está reservado a jugadores de 18 años en adelante, no solo por su contenido adulto (violencia política, manipulación, temas sociales pesados) sino también por la profundidad de su sátira. Los fans de series políticas, Black Mirror o juegos narrativos exigentes quedarán cautivados. Con 12 horas de contenido y una sólida rejugabilidad gracias a sus numerosos finales posibles, es una experiencia densa e inolvidable.




